Reconexión

In: KeepOnThinking

La última vez que escribí abiertamente para mi misma fue el día 12 de octubre de 2018. (en realidad tengo decenas de posts que no he colgado nunca en el transcurso de estos dos años…).

Qué curioso que casi 2 años después es cuando decido ponerme delante del ordenador a volver a escribir sabiendo que lo voy a compartir.

En realidad, llevo más de 5 años en los que me cuesta bajar en un papel en blanco mis pensamientos. Todo lo demás ha tenido por A o por B prioridad, el trabajo, la vida social, la familia… De hecho, esta reconexión con thegoodthinking viene dada después de darme cuenta desde hace semanas que no hay manera de conectar conmigo misma. (OK risillas a parte, es 2020, lo oímos por todos lados, sí, me estoy poniendo entre mística y reflexiva).

Personalmente desconozco si tú has experimentado nunca esa conexión, hablar contigo y que parezca que tu cuerpo te esté escuchando. Eh, y sin sustancias ni nada raro. Pues bien, desde que volví a Barcelona en diciembre, esa conexión no está. Mi cuerpo hace cosas todo el día, trabaja, sale a tomar algo con lxs amigxs, está en casa relajándose… pero mi cabeza está en constante adrenalina de trabajo y esporádicamente en modo familia.

La cuarentena ayudó en algunas cosas, y en otras pues… como a tanta gente, no ha ayudado tanto. Hacía años que no tenía ataques de ansiedad y desde la cuarentena ya van 4… Aunque reconozco que las sesiones de coaching que hice en verano me ayudaron, me sigo viendo encerrada en un cajón interno de mí.

Y aquí me hallo… a 10 de octubre y teniendo que hacer otra cuarentena por contacto y, ahora, por positiva. Diré que a mí no me ha cogido nada grave, he perdido el olfato y el gusto cosa que con lo que me gusta comer no es precisamente una bendición. Esta misma mañana me había preparado una tostada con aguacate y scrambled eggs para llorar, no he notado para nada el sabor, pero sé que estaba buenísimo. Ya solo por el color verde y brillante del aguacate y la textura cremosa una vez lo he mezclado con sal, pimiento y aceite… eso tenía que estar MUY BUENO.

Volviendo al tema. Ejem. Dedicarte tiempo te hace darte cuenta de cosas que a lo mejor no reconoces inmediatamente, pongamos un ejemplo, cuando estoy demasiado rato mirando reels en IG sobre cómo hacerme armarios cápsula, hay una voz que me va diciendo: hola, creo que va siendo horita de que hagas algo de provecho, escuches un podcast educativo, pintes… El problema mayor pero es que muchas veces busco evadir esa voz, ignorar los pensamientos, y como no me doy esos momentos de reflexión personal y reconocimiento de mis emociones, acabo con ataques de ansiedad, breakdowns, insomnio, acné (que me da por saco), como cosas que no entrarían dentro del libro de comidas saludables o bien me vuelvo sedentaria. Y además cuando no me dedico tiempo a escuchar mis emociones y pensamientos, soy de esas que lo hace a LO GRANDE, o TODO o NADA. Así que o me da todo lo malo de una o nada, aquí no venimos a jugar a medias. En otras palabras, me autotorturo en la cabeza y, en consecuencia, también a mi cuerpo.

Para mi, thegoodthinking siempre fue una herramienta de desahogo, mi pequeña terapia personal. Simplemente que no me da cosa compartirlo abiertamente, ya que confío plenamente en el hecho que todxs podemos aprender de lxs demás o al menos entendernos mejor. Que de repente hoy quisiera escribir y compartirlo, ha sido una sensación maravillosa.

 

Si has llegado hasta aquí, ya me parece un logro. 🙂

Y si eres nuevx, bienvenidx al mundo thegoodthinking. donde las cosas son como son y está en ti elegir el ángulo de visión que le quieres dar al mundo. Yo soy yo y mis circunstancias.



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2 comments

  • fico

    October 20, 2020 at 6:55 pm

    Espero que te vaya bien con esa reconexión que estás buscando, yo por mi parte disfruté de la lectura de un nuevo post luego de bastante tiempo.

    Saludos!

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